Las encías que sangran suelen estar inflamadas, y la causa más común es la placa acumulada en el borde de la encía. Pero si usas el hilo con suavidad, te cepillas bien y el sangrado vuelve una y otra vez, quizá la placa no sea toda la explicación. Varias de las causas del sangrado de encías no dependen del hilo dental: la fuerza del cepillado, los medicamentos, el embarazo, el tabaco y algunas condiciones de salud. Te ayudo a ordenarlas.
¿Cuáles son las causas del sangrado de encías además del hilo dental?
Las cuatro principales son la presión al cepillarte, los medicamentos, los cambios hormonales y el tabaco. Cualquiera puede hacer sangrar las encías aunque tu técnica sea buena, o esconder que algo no va bien. Un quinto grupo, el de las condiciones generales de salud, es menos frecuente pero cuenta cuando el sangrado no cede.
El sangrado es una señal, no un diagnóstico. Te dice que la encía está irritada, inflamada o frágil, y lo útil es averiguar por qué. Para la versión clásica, con placa y hilo, lee encías que sangran al usar hilo.
¿Puede ser que te cepilles con demasiada fuerza?
Sí, y pasa fácil con un cepillo duro o con un cabezal eléctrico apretado como si fuera un estropajo. El exceso de presión golpea el borde de la encía, causa pequeñas heridas y, con los años, hace que la encía retroceda. Las pistas: sangrado en la cara de afuera de los dientes, una encía brillante o retraída, y cerdas del cepillo abiertas en pocas semanas.
Cambia a un cepillo suave, sostenlo como un lápiz y deja que las cerdas hagan el trabajo, inclinadas hacia la encía. Muchos cepillos eléctricos avisan cuando aprietas demasiado: hazles caso. Dale dos semanas. Si el problema era la técnica, el sangrado debería ir cediendo.
¿Cómo influyen los medicamentos, el embarazo y el tabaco?
Los anticoagulantes y la aspirina diaria hacen que una encía irritada sangre con más facilidad y durante más tiempo. Algunos medicamentos para la presión o las convulsiones pueden hinchar el tejido de la encía, y la boca seca que producen muchos fármacos comunes deja que la placa se acumule más rápido. No dejes una receta por tu cuenta: cuéntaselo a tu dentista y a tu médico. En qué medicamentos decirle al dentista verás qué llevar a la cita.
Las hormonas del embarazo hacen que las encías reaccionen más a la misma cantidad de placa, por eso el sangrado es frecuente, sobre todo en el segundo y tercer trimestre. Lee embarazo y salud de las encías. Fumar o vapear hace algo engañoso: reduce el flujo de sangre a la encía, de modo que el sangrado puede quedar disimulado aunque haya enfermedad. Si lo dejas, el sangrado puede aumentar un tiempo mientras vuelve la circulación.
¿Qué más conviene revisar?
Observa el patrón. Un sangrado en un solo punto puede apuntar a un borde áspero de una restauración, comida atrapada o una bolsa en la encía. Sangrado en toda la boca, con encías rojas e hinchadas y mal aliento, sugiere enfermedad de las encías. Si además sangras por otros sitios, como la nariz, o te salen moretones con facilidad, consulta a tu médico: ciertos trastornos de la sangre y la falta de algunas vitaminas se notan en la boca.
La diabetes mal controlada vuelve más probable la enfermedad de las encías y más difícil de controlar; lo explicamos en diabetes y encías.
Qué hacer a continuación
- Usa un cepillo suave y menos presión durante dos semanas.
- Sigue limpiando entre los dientes cada día. Dejarlo porque sangra lo empeora.
- Anota tus medicamentos y cualquier cambio de embarazo, tabaco o salud.
- Pide cita si el sangrado sigue después de dos semanas, o antes si hay hinchazón, pus, dientes flojos o dolor.
Este artículo es información general y no reemplaza una revisión ni el consejo de tu dentista.
