Una caries pequeña casi nunca duele, y por eso mucha gente la deja pasar. Pero entre una mancha blanca en el esmalte y un hueco de verdad hay una gran diferencia: lo primero a veces se puede frenar o incluso revertir en casa, y lo segundo necesita un empaste. Esperar no la hace más chica. Aquí tienes qué cambia entre una etapa y otra y qué puedes hacer.
¿Qué diferencia hay entre una mancha blanca y una caries?
La caries empieza cuando los ácidos de las bacterias de la placa sacan minerales del esmalte. En la fase más temprana la superficie sigue intacta. Puedes ver una mancha blanca, opaca y como de tiza, casi siempre cerca de la encía o junto a un bracket, sin ningún hueco en el que enganche la uña. En ese momento el esmalte todavía puede recuperar minerales, sobre todo con flúor, menos azúcar entre comidas y una limpieza cuidadosa.
Cuando la superficie se rompe, ya es una caries. La zona se ve café u oscura, se siente áspera o pegajosa al sondearla y retiene comida. El esmalte no se regenera, así que el hueco hay que limpiarlo y rellenarlo. Además, la caries avanza más rápido cuando llega a la capa blanda de debajo del esmalte, la dentina. La página del NIDCR sobre la caries describe estas etapas (en inglés).
¿Por qué no conviene esperar con una caries pequeña?
Una caries pequeña es el momento más sencillo y conservador para tratarla, con el menor desgaste del diente. A medida que avanza, el empaste crece, el diente se debilita y el nervio queda más cerca. El dolor suele llegar tarde, a menudo cuando el problema ya llegó a la parte interna del diente. Por eso "no me duele" no es una buena razón para esperar.
Tampoco se puede calcular la profundidad a simple vista ni al tacto. Un surco oscuro puede ser solo una mancha con el diente sano debajo, y un punto pequeño en la superficie puede ocultar una zona mayor entre dos dientes que solo se ve en una radiografía. Por eso el dentista revisa con sonda, luz y, a menudo, una radiografía de aleta de mordida.
Una caries entre dos dientes suele esconderse. Que la comida se quede siempre en el mismo sitio, o que el hilo se atore o se deshilache en un contacto, puede ser una pista. Lee cuando el hilo se atora en un solo punto: ¿contacto o pista de caries? para saber qué anotar.
¿Qué puedes hacer en casa con una mancha blanca?
- Cepíllate dos veces al día con pasta con flúor y escupe en lugar de enjuagarte, para que el flúor se quede en el diente.
- Límpiate entre los dientes una vez al día con hilo o un cepillo interdental pequeño.
- Reduce la frecuencia con la que tomas bebidas azucaradas o picas dulces y alimentos pegajosos, no solo la cantidad total. Cada exposición le da a las bacterias otro ataque de ácido.
- Vigila la mancha y anota si cambia de color o se siente áspera.
Esto puede ayudar a una mancha muy temprana, pero no es una garantía. Pide a tu dentista que la mire en tu próxima cita en lugar de esperar a que duela. En los consejos de hábitos diarios hay más sobre la rutina.
¿Cuándo pedir cita más pronto?
Pide cita pronto si ves una mancha café u oscura, un hueco visible, una astilla, comida que se mete siempre en el mismo lugar o un diente que reacciona al frío, al dulce o al morder. La sensibilidad después de una limpieza puede ser normal por poco tiempo, como explica nuestra guía sobre la sensibilidad al frío tras una limpieza, pero la que se queda en un solo diente merece una revisión. La hinchazón, la fiebre, el mal sabor o el dolor que no te deja dormir son urgentes: consulta la página de señales de alarma y llama a un dentista el mismo día.
Este texto es educativo. No diagnostica una caries ni reemplaza un examen, las radiografías o el consejo de tu dentista.
