La mayoría de los problemas dentales pueden esperar a una cita normal. Unos pocos no. Una hinchazón de la cara que avanza, dificultad para respirar o tragar, un diente que se salió por completo y un sangrado que no se detiene necesitan atención el mismo día, y algunos requieren una sala de emergencias, no un sillón dental. Aquí tienes las señales ordenadas según la rapidez con que debes actuar.
¿Qué urgencias dentales no deben esperar?
Ve a emergencias o llama al 911 si la hinchazón de la cara, la mandíbula o debajo de la lengua se extiende, si te cuesta tragar o respirar, o si no puedes abrir la boca. Una infección dental puede propagarse más allá del diente, y estas son las señales de que lo está haciendo. Fiebre con la cara hinchada entra en el mismo grupo.
Llama al dentista ese mismo día en estos casos: dolor intenso que no te deja dormir y no cede con los analgésicos de venta libre usados según la etiqueta, un diente que se cayó o quedó fuera de lugar, un diente roto con dolor agudo y un sangrado que sigue después de unos diez minutos de presión firme con una gasa limpia.
¿Cómo se ve un absceso?
Un absceso es una bolsa de infección. Suele dar un dolor de muela punzante, mal sabor, un bulto en la encía que a veces supura y dolor al morder. Algunas personas notan ganglios inflamados debajo de la mandíbula. Si el bulto drena, el dolor puede aliviarse unas horas, y eso engaña: no significa que la infección haya pasado.
Acude al dentista el mismo día o a primera hora del siguiente. Si aparecen fiebre o hinchazón de la cara, ve a emergencias. No tomes antibióticos que te hayan sobrado ni intentes drenarlo. Los antibióticos solos pueden no resolver la causa de fondo, y la decisión correcta depende de que te examinen.
¿Qué hacer si se cae o se rompe un diente?
Si se salió un diente permanente de un adulto, cada minuto cuenta. Tómalo por la corona, no por la raíz, y enjuágalo un momento con leche o agua limpia, sin frotar. Si puedes, colócalo con suavidad en su lugar y sostenlo mientras vas al dentista. Si no, mantenlo húmedo en leche y ve de inmediato. No dejes que se seque. Los dientes de leche son otro caso, normalmente no se reimplantan; llama a la clínica para que te orienten.
Si el diente se agrietó o se astilló, enjuaga con agua tibia, aplica una compresa fría por fuera de la mejilla si hay hinchazón y guarda el fragmento si lo encuentras. Los bordes filosos se pueden cubrir con un poco de chicle sin azúcar o cera dental hasta que te atiendan. Dolor al morder, dolor persistente al frío o al calor, o una línea visible hacia la encía deben revisarse en uno o dos días, no en semanas. Las grietas casi nunca se curan solas.
¿Qué es urgente pero no una emergencia?
- Una obturación o corona que se cayó sin dolor fuerte. Cúbrela, evita masticar de ese lado y pide la primera cita disponible.
- Un dolor leve o sensibilidad nueva. Reserva una cita esta semana; si te hicieron una limpieza hace poco, lee sobre la sensibilidad después de una limpieza.
- Encías que sangran solas, se hinchan en un punto o saben mal. La nota sobre encías que sangran al usar hilo dental explica qué es habitual y qué no.
- Una llaga en la boca que no cicatriza en unas dos semanas. Hazla revisar, aunque no duela.
Si estás embarazada, tienes diabetes, tomas anticoagulantes o tus defensas están bajas, trata el sangrado y la hinchazón con más seriedad y llama antes. Menciona tus medicamentos al llamar.
¿Qué hacer mientras esperas atención?
Enjuaga con suavidad con agua tibia con sal, evita comidas muy calientes, frías o duras, y duerme con la cabeza elevada si la zona palpita. No pongas aspirina directamente sobre la encía: puede quemar el tejido. No apliques calor sobre una mejilla hinchada, porque puede aumentar la hinchazón. Es más seguro una compresa fría por fuera.
Al llamar, di qué pasó, cuándo empezó, si hay hinchazón o fiebre y qué medicinas tomas. Una descripción clara ayuda a la clínica a decidir qué tan pronto verte. Nuestra página de señales de alarma reúne la lista corta, y las guías prácticas cubren el cuidado de rutina cuando pase la urgencia.
Este artículo es información general y no sustituye una revisión. Si dudas de si algo es una emergencia, llama a tu dentista o ve a la sala de emergencias más cercana. No esperes para averiguarlo.
